Barcelona +34 609 84 65 24
  • en
  • es

Como masturbar correctamente a una mujer

La masturbación femenina es terreno desconocido para muchos hombres. Algunos lo intentan -con más o menos éxito- y otros ni siquiera se atreven a tocar más de 10 segundos, quizás por miedo a hacerlo mal, por valores morales o incluso por vergüenza. Pero aún hay casos más graves, como tocarla de una forma brusca, provocando el rechazo o la obligación de fingir a las mujeres.

Para nosotras tampoco es fácil hablar abiertamente de esto. Sigue siendo un tema tabú y parecemos descaradas y pervertidas cuando hablamos de ello… ¡que nadie se entere de que lo hacemos!

Pero la estimulación sexual de una mujer es algo tan natural y necesario como lo es para un hombre, así que fuera tabús. Hablemos de ello, hagámonos ese gran favor.

Cómo propiciar la situación

Asegúrate que el clima sea propicio: una temperatura agradable, un momento íntimo y relajado, y quizás una copa de vino para agudizar los sentidos. Es buena idea empezar por encima de la ropa, ya sean las braguitas o incluso el pantalón. De esta manera iniciarás la estimulación de una forma muy suave y agradable. La calentarás con rapidez.

Llegó el momento de quitar la ropa interior

Empieza a acariciar suavemente su vulva. Especialmente en la zona del clítoris, aunque también puedes alejarte un poco e ir paseando tus dedos con suavidad por sus muslos, su trasero…

Al hacer esto por unos minutos notarás que ella empieza a lubricar. Entonces es un buen momento para quitarle la ropa con sensualidad e ir un paso más allá. No le abras las piernas, quizás aún se sienta algo cohibida para eso. Mejor continúa con tus carícias, asegurándote que hay suficiente humedad.

Si aún no está suficientemente lubricada prueba con algún gel o con tu propia saliva. Realiza movimientos circulares con mucha suavidad (incluso más suavidad que antes, ya que la piel es muy sensible y aún no está suficientemente excitada para aceptar una intensidad fuerte). Ves recorriendo todos los rincones para dejarla bien lubricada. Céntrate especialmente en el clítoris, pero como antes, permítete el lujo de explorar otros rincones y ver cómo reacciona. Si tienes dudas, pídele que guíe tu mano para saber dónde le gusta más.

Empieza la acción

Pon el dedo corazón encima de su clítoris y, sin arrastrar el dedo por la piel, sino manteniédolo fijo sobre ella, haz movimientos circulares muy sutiles y suaves. Lo puedes alternar con movimientos más lineales pero siempre de recorrido corto ya que, recuerda, ahora no estás arrastrando el dedo por su piel sino jugando con su clítoris, la zona más sensible (para lo bueno y para lo malo).

Es un buen momento para empezar a introducir uno o dos dedos en su vagina, que ya estará bastante lubricada. Si estáis en una posición cómoda para tu mano, puedes aprovechar el dedo pulgar para continuar estimulando su clítoris suavemente mientras utilizas los dedos índice y/o corazón para adentrarte en su interior. Introdúcelos suavemente y, una vez dentro, haz algo que jamás podrías hacer con tu pene: mover el dedo hacia arriba, en lugar de entrar y salir. Así lograrás estimular su punto G.

La decisión final: cómo acabar

Cuando ella ya esté muy excitada, puedes optar por diferentes vías:

  1. Empezar la penetración con tu pene y terminar así
  2. Continuar alternando penetración y estimulación del clítoris
  3. Centrarte únicamente en el clítoris para darle el mayor orgasmo de su vida.

En el caso que elijas la tercera opción, vuelve a recuperar tus dedos índice y corazón para trabajar con ellos. Tus dedos están bien lubricados y ella muy excitada, así que podrás pasar a una masturbación más intensaNunca lo hagas directamente sobre la parte central, podrías hacerle daño. En lugar de eso, hazlo por el lateral.

Generalmente hay un lado del clítoris que está más preparado para la estimulación intensa. Evalúa qué lado de su clítoris es más receptivo a la estimulación y centrare allí, marcando un ritmo constante. Si crees que no lo estás haciendo a su gusto (cada mujer es distinta y prefiere una intensidad, ritmo y tipo de movimientos diferentes) pregúntale, o pídele que te muestre cómo le gustaría.

Es positivo dejar algunos momentos de descanso, ya que posiblemente necesite descansar de tanta intensidad. Además, como decíamos en este artículo, la técnica de ofrecer descansos es facilitadora del orgasmo. Y sobretodo, tu mano te lo agradecerá.

Cuando ya esté a punto… ¡no pares! Aunque tu mano esté agotada. Será cuestión de segundos que ella alcance el orgasmo, y te aseguro que la dejarás increíblemente satisfecha.

CONSEJOS FINALES

  • Asegúrate que tus manos están totalmente limpias: Lávalas antes. La piel podría irritarse muy fácilmente por la suciedad, y además podrías dañar su PH íntimo, provocando alguna infección posterior.
  • Asegúrate también de que tus uñas no están demasiado largas ni tienen ninguna irregularidad que pudiera arañar su piel.  
  • Pregunta, observa, sé paciente y prepárate para una sesión en la que ella será la protagonista. Te aseguro que cuando lo logres ella quedará impresionada por ese placer tan intenso y tu tampoco podrás olvidar el momentazo que le has dado.

Leave a cool comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *