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China es un país que nos queda un poco lejos, tanto por distancia como por cultura en general. En el sexo pasa lo mismo: aunque todos vayamos a por el mismo objetivo, hay particularidades nacionales que hacen que vivamos el erotismo de formas muy diferentes. Por desgracia, allí hay mucha censura y mucho tabú: la mayoría de las cosas que nosotros encontramos normales y habituales allí podrían estar prohibidas, sobre todo en temas como la homosexualidad. Y eso que antiguamente era bastante diferente: los países orientales (sobre todo China, India y Japón) fueron siempre muy avanzados en este tipo de temas, no en vano el libro más conocido a nivel mundial sigue siendo el kamasutra, que si bien no se escribió en China, si que fue en uno de sus países vecinos. Pero igual que Roma y Grecia cayeron como Imperios, también estos tipos de culturas sexuales se fueron perdiendo con el paso de los años. A día de hoy, el gigante asiático intenta superar las restricciones y las prohibiciones que se habían ido impuesto en las últimas décadas. Veamos algunos ejemplos.

China, un país con demasiadas restricciones

Si solo fuera en materia de sexo… pero las noticias que nos llegan del país siempre son bastante desalentadoras: condiciones laborales rozando la explotación en la mayoría de los casos, contaminación en abundancia, viviendas pequeñas y con dudosa legalidad, etc. Y en lo que a sexo se refiere, no hace falta que vayamos muy lejos: hasta hace relativamente poco, la homosexualidad no era más que una enfermedad mental; y no se podían tener relaciones sexuales antes del matrimonio.

Parece que la cosa cambia

Tal y como apunta esta noticia, China lleva unos años de sorprendente revolución sexual. Según una sexóloga influyente en el país, en 1989 se hizo una encuesta y solo el 15% admitía haber tenido sexo antes de casarse. Ahora esta cifra ya sobrepasa el 70%. ¿Qué estaba prohibido hasta hace bien poco? (y cuando nos referimos a “hace bien poco” no referimos sobre todo a la década de los ochenta, por lo que ya han pasado unos treinta años desde entonces).

  • Hace menos de veinte años, no se podían tener relaciones sexuales antes del matrimonio. Era ilegal y, aunque algunas parejas lo hicieran, podría ser considerado objeto de denuncia.
  • También la pornografía ha sido ilegal durante muchos años. Sus vecinos japoneses, en cambio, ¡siempre lo han tenido muy considerado! En China era tan grande el problema que si se grababan o se difundían contenidos de este tipo podías estar incluso condenado a muerte. Ahora sigue siendo ilegal, pero ya no mueres por ello.
  • Tampoco se podían hacer fiestas de intercambio de parejas (algo muy de moda actualmente, por cierto).
  • Antes de los años 80 no se podía escribir sobre sexo. Por suerte esto ha cambiado, porque sino cualquier persona (la que está escribiendo esto, por ejemplo) podía ser condenado públicamente.
  • Los homosexuales son los que quizá se han llevado la peor parte: hasta la entrada del siglo XXI (concretamente, el año 2001) no se eliminó la denominación de enfermedad mental a las personas que se proclamaban gays o lesbianas. De hecho, aún son muchos los médicos que ofrecen terapias para curarse, algunas incluso mediante técnicas de electrochoque.

No debemos olvidar que China ha estado durante muchos años bajo un régimen muy estricto. Y aunque parece que la revolución sexual va a más, no debemos apartar la vista ante los otros problemas que tienen como país. De momento, pero, parece que en cuestión de sexo ya han abierto un poco la veda y se puede ejercer libertad sexual, respetando así los Derechos Humanos Universales.

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