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Aunque solo sea de oídas, estamos seguros que alguna vez habéis oído hablar de este tema. El fisting es una práctica sexual en la cual se introduce la mano en una vagina o en un ano, ya sea de forma parcial o total. De hecho la palabra proviene del térmni fist-fucking, en dónde fist significa puño y fucking… ya lo sabéis.
Cómo ya os podéis imaginar, se trata de una práctica un tanto extrema y peligrosa, de manera que no se debe practicar sino se conoce bien el tema.

Practicar fisting

Lo que debe quedar claro es que hay ciertas cosas que se deben tener en cuenta SIEMPRE. Por ejemplo, las necesarias cuestiones de seguridad y cuidados como podrían ser los procedimientos de desinfección, el uso de guantes de látex o el uso de lubricante para asegurar que la mano pueda entrar bien sin causar ningún tipo de daño añadido. Tampoco se puede hacer de una forma “bestia”: hay que esperar las dilataciones necesarias tanto de forma previa como de forma posterior.

De hecho, -y ya para un nivel mucho más avanzado-, existe una variante del fisting que se llama braquioprosis o braquiproctosigmoidismo, en dónde ya no penetra solamente la mano o el puño sino que es todo el brazo (o medio) el que entra por el agujero.

Posiciones del fisting

Hay tres principales posiciones para llevar a cabo esta práctica. Son estas:

  • Silent duck: se le llama “pato silencioso” a la posición en donde la mano se pone como si fuera el pico de un pato (con los dedos estirados hacia delante). Normalmente se trata de una técnica menos invasiva porque permite entrar poco a poco, lo que la hace una técnica muy útil para aquellos que se quieren iniciar en ello. Seguramente muchas personas han usado silent duck en sus relaciones sexuales sin saber que aquello era precisamente una introducción al fisting.
  • Doble fist: también llamada “pisición de rezo”, se trata de poner las manos como si fuéramos a rezar (de allí el nombre) pero en forma totalmente horizontal. Ponemos una mano contra la otra (chocando palma con palma) e introducimos en el cuerpo. Normalmente es usada para hacer doble-fisting, ya que son dos las manos que optan para entrar.
  • Letra T: esta postura se llama así porque tiene forma de T, pero no tal y como la conocemos normalmente sino tal y como se representa en la lengua de signos americana. Aunque aún se usa, tuvo una vida muy popular en los años 90, en donde se mostró en muchas películas del sector y ayudó a divulgar la práctica del fisting. Podéis buscar en Google la forma en como se debe poner la mano, pero básicamente es poner el pulgar entre el dedo índice y el dedo medio.

Consejos de seguridad

  • Hay dos maneras de practicar fisting: el fisting vaginal y el fisting anal. En los dos casos debemos ser cuidadosos, pero con especial cuidado cuando se trata de la forma anal. Pensad que allí hay muchas terminaciones nerviosas y es posible que hagamos daño sin querer.
  • El ano tiene dos esfínteres: uno de externo (que es voluntario y controlado) y uno de involuntario. En algunos casos el intestino se hace insensible al dolor mientras es penetrado, por lo que sin darnos cuenta podríamos crear una perforación… y tendríamos que acudir de inmediato a urgencias para someternos a una intervención quirúrgica. Para evitar esto es necesario asegurarnos que se ha hecho una dilatación completa y que se sabe lo que se está haciendo.
  • El uso de lubricante no solamente es recomendable sino que es obligatorio para que todo salga bien. Eso sí: no uséis productos raros y usad simplemente los que sean solubles en agua. Si tenéis alguna duda, en la tienda os podrán ayudar. Indicad que lo queréis usar para esta práctica y os podrán recomendar el mejor producto para ello.
  • Aunque parezca obvio, es importante que NO llevemos ningún anillo en la mano que queremos introducir. No solamente evitaremos que se produzcan heridas sino que además evitaremos que accidentalmente se pueda quedar dentro.
  • Es importante también usar guantes de látex o bien nitrilo, que siempre sean de un solo uso, eso sí.
  • Y por último: sed cuidadosos en todo momento. Cuando acabéis de practicarlo es mejor dejar reposar un poco y, sobre todo: si queréis hacer sexo anal después, poneros un preservativo siempre.

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